La docencia y yo, parte 3 - María Paula
Ya con un gusto renovado por la docencia llegó otra alumna a mi vida. Era una chica que tenía un par de semanas de haber entrado a Capoeira, amiga de Fabian. Ella también había tomado clases de violín en algún momento y, al igual que él, había tenido una mala experiencia y quería darle una segunda oportunidad.
El primer día decidimos empezar de cero e ir poco a poco, para ver sobre qué íbamos a trabajar. Aparentemente no recordaba mucho pero empezó a avanzar muy rápidamente. Traía partitura de tres canciones populares que iba a tocar con el grupo de la escuela y, aunque a mí me parecieron muy complicadas para ella, comenzamos a practicar.
María me sorprendió en su segunda clase. El avance era enorme para una semana de trabajo y me di cuenta de que esto iba enserio, una buena combinación entre disposición, disciplina y talento, así que decidí ayudarle a llegar hasta donde ella quisiera, un gran poder conlleva una gran responsabilidad.
Trabajamos juntas por varios meses, nunca había tenido una alumna tan dedicada. Comencé a grabarla para que le perdiera el miedo a las cámaras, e incluso la acompañé un par de veces al piano. Aprendí y aprendo cada día con ella, me hace buscar nuevas maneras de enseñar, de explicar. Sé que va a llegar muy lejos, y espero estar ahí guiándola y acompañándola.
Su violín azul me encantó
El primer día decidimos empezar de cero e ir poco a poco, para ver sobre qué íbamos a trabajar. Aparentemente no recordaba mucho pero empezó a avanzar muy rápidamente. Traía partitura de tres canciones populares que iba a tocar con el grupo de la escuela y, aunque a mí me parecieron muy complicadas para ella, comenzamos a practicar.
María me sorprendió en su segunda clase. El avance era enorme para una semana de trabajo y me di cuenta de que esto iba enserio, una buena combinación entre disposición, disciplina y talento, así que decidí ayudarle a llegar hasta donde ella quisiera, un gran poder conlleva una gran responsabilidad.
Nobody said it was easy
Trabajamos juntas por varios meses, nunca había tenido una alumna tan dedicada. Comencé a grabarla para que le perdiera el miedo a las cámaras, e incluso la acompañé un par de veces al piano. Aprendí y aprendo cada día con ella, me hace buscar nuevas maneras de enseñar, de explicar. Sé que va a llegar muy lejos, y espero estar ahí guiándola y acompañándola.


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