La propuesta

Hoy me contrataron para tocar en una propuesta de matrimonio, y una pequeña parte de mí (una muy pequeña) quería que la novia le dijera que no.

¿Ya tengo su atención? Les cuento la historia

*

El novio me habló un par de semanas antes y me planteó su idea, yo estaría tocando en el centro como por casualidad, ellos llegarían supuestamente a una cena del trabajo de él (antes me mandaría foto de su atuendo para poder reconocerlos) y yo les ofrecería tocar una canción, él me diría que no, pero después que sí, y yo tocaría Perfect de Ed Sheeran caminando detrás de ellos hasta un lugar donde también por casualidad se encontrarían con un amigo fotógrafo que les pediría ayuda para ajustar la iluminación del set. Ahí él sacaría el anillo y yo tocaría Marry you de Bruno Mars.

No me juzguen, amigxs, la dignidad no paga la mensualidad de la casa.

Con lo que ni el novio, ni el fotógrafo ni yo contábamos era con que hoy haría un frio de los mil demonios y con que a la encantadora pareja se le haría tarde, así que estuvimos congelándonos durante unos 15 minutos extras mientras esperábamos a que llegaran.

Por fin llegaron, hicimos todo el ritual de
- hola chicos, ¿quieren que les toque una canción?
- no, gracias
- bueno
- mejor sí
- okay

Los seguí tocando y un señor aplaudió. Yo, en mi pendejez, pensé que les estaba aplaudiendo a ellos por su compromiso y ya después me di cuenta de que el señor no tenía forma de saber lo que iba a pasar y de que no le agradecí por su amable aplauso (perdóneme, distinguido señor del centro). Llegamos al set y novio y fotógrafo hicieron todo el ritual de

- hola, man, ¿qué andas haciendo?
- Aquí nomás, preparándome para tomar unas fotos
- cool
- ¿me ayudan de modelos para ajustar la iluminación?
- ¡claro!

y se pusieron a tomarse fotos mientras yo seguía tocando pero dejaba de sentir los dedos.

Por fin, el novio se puso en pose de "propuesta" y yo hábilmente y con maestría (xD) cambié de una canción a otra, mientras la novia feliz le decía que sí, se besaban y se tomaban mil fotos más. 

Hacía tanto frío que de pronto noté que el violín sonaba raro y era porque ya ni siquiera estaba pisando bien las cuerdas, pero no me di cuenta porque no sentía nada. Ya no tenía frío en los dedos, se había convertido en una punzada de dolor (100% real no fake).

Toqué una última canción mientras la enamorada pareja seguía posando ante la cámara mientras pensaba que sería una gran anécdota que contar a mis nietos si ella le hubiera dicho que no.

"Hace muchos años toqué en una propuesta de matrimonio frente a catedral, todo era hermoso, las estrellas, las luces y la música de fondo. La novia le dijo que no estrellándole las flores en la cara"

Pero no, amigxs, le dijo que sí, y la verdad sí me dio mucho gusto, el chico se esmeró y preparó una bonita sorpresa para ella. Que no se acabe nunca el amor, que nos da trabajo :)

*Imagen de Daniel Battershell en Pixabay 

Comentarios

  1. Hilarantes historias se desprenden de esos trabajitos esporádicos, igual puede contarse otro giro en la historia, posible es. Me encantó :)

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Bienvenida

Raíces