Inicios
Mi incursión en el mundo de la música fue algo muy natural, mis primeros recuerdos son de cuando era niña, y mis papás nos mandaban a dormir temprano para quedarse cantando en la sala con sus amigos en la sala. Ahí me escuché canciones como Fina Estampa y El Andariego, al son de la guitarra hasta las tres o cuatro de la mañana (y creo que esas memorias terminaron definiendo la música que amo ahora, después de tantos años). Del violín, me han contado que me metieron a clases cuando estaba en primaria, pero yo, francamente, no me acuerdo de nada. Ya bastante después, alrededor de los trece años, mi tía Lupita me invitó a participar con ella en un curso de verano de la escuela donde trabajaba... y ahí empezó todo. Estuve con ella un par de años y luego entré al Centro de Estudios Musicales, donde estudié un par de años más. Todo ese tiempo, mi vida académica transcurrió de manera normal. Salí de secundaria, cursé el bachillerato, y entré a la universidad, a estudiar psicología. ...